13.3 C
Pergamino
17 agosto, 2022, 3:10 pm
InicioPolicialesCómo llegaron al presunto homicida de Lola Chomnalez, siete años después del...

Cómo llegaron al presunto homicida de Lola Chomnalez, siete años después del crimen

Fue la detención de un delincuente, por otra causa, la punta del ovillo para llegar al acusado de matar a Lola Chomnalez en la playa de Barra de Valizas en 2014. El ADN de ese detenido tenía cierta similitud a las muestras genéticas obtenidas en la escena del crimen de la adolescente argentina. Por eso la policía empezó a investigar a la familia de esta persona y así llegaron a Leonardo David Sena (39), quien fue procesado ahora como presunto autor material del asesinato de Lola.

Pasaron más de siete años del crimen de Lola y más de cuarenta sospechosos, pero ahora parece que la Justicia tiene indicios suficientes para creer que se está cerca de esclarecer lo que pasó en esa playa uruguaya en diciembre de 2014. 

“Nos acercamos a la verdad como nunca antes, la prueba es contundente, es difícil que el imputado pueda explicar por qué su sangre estaba en las pertenencias de Lola y más difícil explicar por qué estaba mezclada con la de ella”, sostuvo uno de los abogados de la familia de la víctima, Carlos Williman. 

En una toalla y en el DNI de Lola que estaban dentro de su mochila que llevaba la adolescente el día del crimen se había hallado un perfil genético masculino, que no se pudo determinar a quién pertenecía hasta ahora. Ya que, ese ADN no se correspondía, tampoco, con el otro detenido que tiene la causa, identificado como Ariel “el Cachila” Moreira, ni por los más de cuarenta sospechosos que pasaron por el expediente. Según explicó la fiscal del caso, Jéssica Pereira, a los medios locales, ahora se pudo determinar que hay un “99,99 de coincidencia” de esas muestras con Sena.  

Todas las semanas se comparaba el perfil genético encontrado en las pertenencias de Lola con una base de datos con el ADN de personas procesadas, creado en 2014. 

“En Uruguay a toda persona procesada, aparte de ficharse, se le toma un perfil de ADN y se lo ingresa al banco de datos, y semanalmente se cotejan los perfiles genéticos de personas buscadas con ese banco. No había surgido nada antes. Esta persona tiene antecedentes por lesiones y violación previos al surgimiento de ese banco, por eso no había registros de él”, explica a PERFIL Jorge Barrera, el otro abogado de la familia de Lola y completa: “Es así que una persona fue procesada y se comprobó que tenía un perfil similar, pero no igual a la persona que se buscaba por el caso de Lola. Ahí se empiezan a hacer descartes y rastreos. Por la línea paterna no se tiene éxito y se empieza a dar descartes por línea materna, y se conoció que podía haber entre seis o siete opciones”.

En primer momento, el ahora imputado por el asesinato de Lola se había negado a extraerse una muestra de sangre para ser cotejada. “Pero en el allanamiento a su casa se toma un cepillo de dientes y dos prendas personales de él. Se realiza el cotejo de ADN y dio positivo. Cuando esta persona es notificada de la coincidencia, ahí accede a hacerse el ADN y vuelve a dar positivo”, detalla Barrera. 

Además el letrado destacó que en la audiencia del jueves pasado, el acusado se ubicó en la escena del crimen pero aseguró que había encontrado la mochila de Lola en la playa y que había sacado de su interior la plata que había en la billetera. También dijo que él no estuvo en contacto con la joven y que tampoco la mató.  

Además, Sena explicó que su sangre apareció allí porque antes se había cortado un dedo con una botella de vidrio. “Pero lo que no puede explicar el acusado es por qué se encontró su ADN mezclado con el ADN de Lola, lo que implicaría que tuvieron un contacto y que era un detalle que se había resguardado para que no se conociera hasta hoy”, asegura Barrera. 

El abogado también destaca que la fisonomía de Sena se corresponde con el identikit confeccionado y difundido tras el femicidio de Lola. 

El jueves pasado la Justicia uruguaya, luego de escuchar al acusado y conocer las pruebas en su contra, decidió procesarlo con prisión preventiva por “homicidio muy especialmente agravado”, delito que tiene una pena de entre 15 y 30 años de cárcel. 

Investigación. Por su parte, el director de comunicación del Ministerio Público de Uruguay, Javier Benech, explicó que el ADN de Lola fue “comparado por cientos de personas”  y destacó que “durante todos estos años la investigación nunca estuvo detenida, más allá de los vaivenes que pudo haber tenido. De hecho, se llega a esta persona gracias a un ADN que se hace en un centro carcelario. A todas las personas detenidas en la zona se les practicaba un ADN y se lo comparaba con el ADN hallado en la escena del lamentable homicidio de Lola”.

La punta del ovillo para detener a Sena fue la aprensión de otra persona en una causa ajena a la de Lola. Los medios locales hablaban de que estaba vinculado a un triple crimen, aunque uno de los abogados querellantes sostuvo que esa información “no figura en el expediente”. 

Lo cierto es que gracias a esa detención se logró ponerle nombre al ahora acusado de ser el autor material del crimen de Lola. Sena fue apresado en la localidad de Choy, en el límite de Uruguay con Brasil y según los investigadores distintos testigos señalaron que era frecuente verlo en la zona de Castillos y Rocha. Tiene 39 años y trabajaba en una panadería.

El otro implicado en el caso Chomnalez es el ciudacoches “Cachila”, y quien había reconocido haberse cruzado con la joven antes de su muerte. El mes pasado, la fiscal del caso pidió diez años de prisión para él acusado de encubrimiento en el crimen de Lola. 

Su versión apuntaba a que Lola le había dicho que se sentía mal, se descompensó en la playa y él la abandonó cuando se desvaneció.

A más de siete años del hecho, parece que se está más cerca de saber quién le puso fin a la vida de Lola.

“Fue muy conmocionante”

La madre de Lola Chomnalez aseguró ayer que “fue muy conmocionante” enterarse de que habían detenido al presunto autor del crimen de su hija. Además, explicó que sus 

abogados no les habían adelantado nada porque “no querían ilusionarlos” hasta no tener confirmado el resultado del cotejo genético en la causa por el crimen de su hija cometido en diciembre de 2014.

Adriana Belmonte explicó a Todo Noticias que hace cuatro semanas su marido y padre de Lola, Diego, viajó a Uruguay a presentar “un pedido para averiguar cómo se estaban llevando a cabo los ADN, qué garantía teníamos de que eso se esté llevando a cabo bien”.

“Y fueron contundentes porque el miércoles 18 (de mayo) lo apresan a este hombre”, dijo al referirse al nuevo imputado, ya procesado con prisión preventiva por la Justicia uruguaya y acusado del delito de “homicidio 

muy especialmente agravado”. La causa ya tenía otro detenido por encubrimiento.

La madre de Lola señaló que “en el momento que yo me enteré que iba a ser madre prometí cuidarla, y esto es cuidarla”.

Lola había viajado a Uruguay a pasar unos días con su madrina y la familia de ella. El 28 de diciembre de 2014, la joven decide ir a caminar por la playa y nunca más regresó. Dos días después su cuerpo fue encontrado semienterrado en la arena a cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.

Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y que presentaba varios cortes hechos con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.

También te puede interesar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Must Read