
De casi ídolo a ser resistido por la gente
Luis Advíncula dejó de ser jugador de Boca Juniors. La dirigencia del club y el futbolista llegaron a un acuerdo de rescisión contractual de mutuo acuerdo, poniendo fin a un ciclo que tuvo momentos de alto impacto deportivo, pero que se cerró lejos de las expectativas iniciales.
El “Rayo”, como lo apodan, estuvo a apenas minutos de convertirse en ídolo en 2023, cuando fue una de las grandes figuras del equipo en la Copa Libertadores. Sus goles en instancias decisivas, incluido el tanto convertido en la final ante Fluminense, lo colocaron en un lugar de privilegio dentro de una campaña que ilusionó a todo el mundo Boca.
Sin embargo, el presente terminó siendo muy distinto. Con el correr de los meses, Advíncula perdió regularidad, nivel futbolístico y respaldo del hincha, pasando de héroe a jugador resistido, sin lograr reencontrarse con su mejor versión. Las últimas actuaciones y su situación dentro del plantel terminaron de sellar una salida que, aunque consensuada, se da por la puerta de atrás.
A sus 34 años, el lateral derecho buscaría continuar su carrera en su país natal. Perú aparece como el destino más probable y Alianza Lima surge como una de las opciones con mayor fuerza para quedarse con sus servicios, aunque por el momento no hay confirmación oficial.
De esta manera, se cierra una etapa marcada por contrastes: de la ilusión y el protagonismo continental, al desgaste y la despedida anticipada. Boca y Advíncula toman caminos distintos, con la sensación de que la historia pudo haber tenido otro final.












