Una violenta agresión a un juez de línea durante un partido de fútbol senior ha llevado a la suspensión del encuentro y a la atención médica del asistente afectado. El incidente ocurrió en un partido de la Liga Senior del Fútbol Argentino entre San Miguel y Racing, que se disputaba en un predio de la Academia.
El partido, marcado por la tensión y el juego brusco, registraba un empate 3-3 cuando, a los 23 minutos del segundo tiempo, un jugador de San Miguel realizó una falta que derivó en la agresión. El futbolista, tras propinar una patada a un jugador de Racing, fue advertido por el juez de línea, Pablo Valles, quien levantó su bandera para señalar la infracción.
La reacción de un jugador de San Miguel fue violenta: corrió hacia Valles y le propinó un puñetazo en la cara. Un espectador, que capturó el momento con su teléfono, expresó su indignación al presenciar la escena. Tras el golpe, el juez de línea cayó al suelo y no pudo levantarse durante varios minutos, lo que generó un clima de caos en la cancha.
Un jugador de San Miguel intervino para alejar al agresor, mientras que una doctora presente en el partido se apresuró a buscar su equipo médico para atender a Valles. Los jugadores clamaban por la expulsión del autor de la agresión y se mostraban preocupados por el estado del asistente.
El árbitro del encuentro decidió suspender el partido y elevar el caso al Tribunal de Disciplina, señalando que la violencia no tiene cabida en el deporte. En declaraciones a la prensa, el árbitro manifestó su preocupación por el estado de Valles, quien estaba “bastante golpeado” y se consideró la posibilidad de llamar a una ambulancia.
La Liga Senior del Fútbol Argentino expresó su más enérgico repudio ante el incidente, asegurando que se tomarán las medidas necesarias para evitar que situaciones similares se repitan. Racing Club Senior también condenó la agresión en redes sociales, ofreciendo su apoyo y solidaridad al asistente agredido.
Por su parte, San Miguel emitió un comunicado pidiendo disculpas por el comportamiento de su jugador, reconociendo que la acción no representa los valores del equipo. Afirmaron que el jugador se siente arrepentido y subrayaron la importancia del respeto en el deporte, manifestando su compromiso para que hechos de violencia no vuelvan a ocurrir.
Fuente: La Nación












