Bromatología refuerza los controles en las carnicerías de Pergamino

En el marco del programa Carnicerías Seguras, la Dirección de Bromatología de Pergamino continúa realizando controles en establecimientos dedicados a la comercialización de productos cárnicos, con el objetivo de garantizar la seguridad de los alimentos que llegan a la mesa de los vecinos.
Las auditorías incluyen la verificación de las condiciones edilicias, el orden y la higiene, la manipulación de los alimentos, la conservación y el control de temperaturas, además de la correcta comercialización de los productos según la normativa sanitaria vigente.
Controles sobre carne picada y chacinados
Uno de los principales focos está puesto en la carne picada, debido a los riesgos asociados a su manipulación y conservación. Durante las inspecciones se realizan determinaciones in situ para detectar la posible presencia de sulfitos, sustancias prohibidas en la carne picada.
Además, se toman muestras de carne picada y chacinados que son enviadas al Laboratorio Central de Salud Pública “Tomás Perón”, donde se realizan análisis microbiológicos para detectar microorganismos de importancia sanitaria, entre ellos Escherichia coli y Salmonella.
En esta edición del programa se tomaron y enviaron más de 190 muestras, de las cuales el 90% resultó apto de acuerdo con los artículos correspondientes del Código Alimentario Argentino. En los casos que presentaron resultados no aptos, se realizaron correcciones y seguimiento de los establecimientos para modificar las condiciones detectadas en nuevos análisis.
Prevención y seguimiento
Los controles también contemplan la aplicación de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), incluyendo la higiene de las instalaciones y del personal, el almacenamiento, la prevención de la contaminación cruzada y las condiciones generales de los establecimientos.
Desde Bromatología señalaron que el objetivo es trabajar en la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos, entre ellas el Síndrome Urémico Hemolítico y la salmonelosis, mediante controles que permitan detectar y corregir posibles riesgos antes de que los productos lleguen a los consumidores.












