Confitería El Ideal celebra 100 años de historia, tradición y sabor en Pergamino

Una de las marcas más emblemáticas de la ciudad cumple un siglo de vida, consolidándose como parte del patrimonio afectivo y gastronómico de generaciones de pergaminenses.
Este 12 de junio, la tradicional Confitería El Ideal alcanza un hito histórico: cumple 100 años desde su fundación, convirtiéndose en una de las empresas más representativas y queridas de Pergamino.
Su historia está profundamente ligada al crecimiento de la ciudad y al esfuerzo de quienes, generación tras generación, mantuvieron vigente un sello de calidad que logró trascender el paso del tiempo.
Los comienzos de José Maureso
La historia de El Ideal tiene como protagonista a José Maureso, nacido en Cherta, Cataluña. Llegó a la Argentina siendo muy joven y, tras un breve paso por Buenos Aires, decidió instalarse en Pergamino, donde encontró apoyo en familiares lejanos.
Durante catorce años trabajó en la histórica confitería La Esmeralda, propiedad de Juan A. Balart, donde se especializó en la elaboración de alfajores y productos de confitería.
Tras una primera experiencia comercial asociada a la Confitería Sportam, Maureso decidió emprender su propio camino y el 12 de junio de 1926 abrió las puertas de Confitería El Ideal frente al entonces Teatro San Martín.
Calidad, innovación y una marca registrada
Desde sus inicios, el establecimiento se destacó por la elaboración artesanal de alfajores, masas, caramelos y helados, productos que rápidamente ganaron prestigio no solo en Pergamino sino también en distintas ciudades del país.
Maureso entendió tempranamente la importancia de combinar calidad con una estrategia comercial moderna. Solía sostener que el éxito dependía de dos factores fundamentales: la nobleza de lo que se produce y la forma de difundirlo.
Además de la fábrica, El Ideal contaba con un elegante salón de té y un espacio destinado al servicio de bebidas y licores finos, transformándose en un punto de encuentro social para la comunidad.

El legado de la familia Climaco
A mediados de 1926 se incorporó a la empresa Juan Alfredo Climaco, quien comenzó como cadete y fue creciendo dentro del negocio hasta convertirse en una pieza fundamental de su desarrollo.
Con el paso de los años, la familia Climaco tomó la conducción de la empresa, asegurando la continuidad de la tradición iniciada por Maureso.
Posteriormente, sus hijos Carlos y Marcos continuaron al frente del emprendimiento y, tras sus fallecimientos, la responsabilidad quedó en manos de Josefina Gianetti y Susana Trotta, quienes mantuvieron vivo el legado familiar.
Un siglo formando parte de la identidad pergaminense
A lo largo de cien años, Confitería El Ideal acompañó la vida cotidiana de miles de vecinos, formando parte de celebraciones familiares, encuentros sociales y recuerdos que atraviesan generaciones.
Hoy, al cumplir su centenario, El Ideal no solo celebra una extensa trayectoria comercial. También celebra haber logrado convertirse en un símbolo de Pergamino, manteniendo intactos los valores de trabajo, calidad y cercanía que marcaron su historia desde aquel lejano 12 de junio de 1926.
Feliz centenario para una institución que ya forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.












