Gerardo Bartolomé, fundador de Don Mario y líder en el sector de la soja, ha dado un giro significativo en su trayectoria al involucrarse en un proyecto educativo en Tigre. La iniciativa, que comenzó a partir de una conversación casual con un hombre en situación de calle, ha culminado en la construcción de una escuela primaria que alberga a 225 alumnos.
Una Conversación que Cambió Vidas
La historia se remonta a un encuentro en un semáforo en San Isidro, donde Bartolomé conoció a Salvador, un hombre que pedía ayuda. Intrigado por su historia y su carácter, Bartolomé decidió profundizar su relación, lo que lo llevó a descubrir las difíciles condiciones de vida en el barrio Ricardo Rojas, Tigre. Junto a su esposa, Marcela, se propusieron ayudar a las familias vulnerables de la zona.
La Construcción de la Escuela Primaria
Motivados por su deseo de contribuir a la comunidad, Bartolomé y su esposa decidieron construir una escuela en el terreno adyacente a la iglesia San Juan Bautista, donde conocieron al padre Jaime Morea. La escuela, actualmente en expansión, tiene como objetivo ofrecer una educación de calidad a los jóvenes de la comunidad, y se propone aumentar su capacidad para incluir hasta sexto grado.
Compromiso con la Educación y el Futuro
Durante una charla en el Rotary Club de Buenos Aires, Bartolomé enfatizó que “la educación es el primer paso” para mejorar las oportunidades de las personas en situación de vulnerabilidad. Su visión incluye no solo la educación, sino también el acceso a empleos formales que ofrezcan seguridad social y oportunidades de progreso.
Desafíos del Sector Agropecuario
Además de su labor en el ámbito educativo, Bartolomé abordó los desafíos que enfrenta el sector agropecuario argentino. Criticó las retenciones fiscales que considera un obstáculo para el crecimiento del sector, afirmando que afectan las inversiones y limitan el desarrollo de nuevas tecnologías en la agricultura.
Necesidad de Protección de la Innovación
El empresario también advirtió sobre la falta de protección de la propiedad intelectual en Argentina, lo que impide el desarrollo de nuevas semillas. Comparó la situación del país con la de Brasil, donde existe mayor respeto por los derechos de los innovadores, lo que ha permitido un avance significativo en la genética agrícola.
Una Llamada a la Acción
Las declaraciones de Bartolomé se producen en un contexto de negociaciones para actualizar la ley de semillas. Reclamó la necesidad de más inversiones en la industrialización de granos y en la producción de biocombustibles, resaltando la importancia de no exportar los granos sin procesar.
Finalmente, Bartolomé destacó la relevancia de modernizar los programas de estudio de agronomía para adaptarse a los avances tecnológicos en el sector, como la biotecnología y la inteligencia artificial.
Fuente: La Nación












