El consumo de carne alcanza niveles históricamente bajos: las carnicerías locales registran menor demanda

El consumo de carne vacuna volvió a mostrar señales de fuerte deterioro en las primeras semanas de 2026 en Argentina. Según datos del sector, la ingesta per cápita retrocedió 13% en enero respecto del mismo mes del año pasado, ubicándose en niveles históricamente bajos.
Al mismo tiempo, las marcadas subas de precios de las últimas semanas responden principalmente a una menor oferta para el mercado interno, en un contexto de mayores exportaciones. El escenario nacional se refleja también en el plano local.
“Notamos un 15 o 20 por ciento menos de ventas. La gente espera el día de promociones bancarias para comprar o directamente paga con tarjeta de crédito. Los abastecedores nos comentan que tienen carne de la semana anterior. La apertura de exportaciones hizo que buena parte se vaya afuera, y eso afectó notablemente el mercado y el consumo interno”, señalaron desde una carnicería.
Desde otro comercio agregaron: “La baja en la demanda ya se notaba en los últimos meses del año pasado. En un año el consumo por habitante cayó muchísimo. Mientras tanto, los precios siguen en alza: esta semana la carne vacuna subió 12 por ciento y seguirá aumentando. El pollo también aumentó 12 por ciento la semana pasada. El cerdo quedó más abajo en precios. ¿Qué hace la gente? Directamente no consume. En una mañana entran cinco o seis clientes solamente”.
En cuanto a valores, el kilo de pulpa ronda los 21.000 pesos y algunos comerciantes advierten que podría llegar a 30.000 a mitad de año. El kilo de pollo se ubica cerca de 5.200 pesos, mientras que la costilla de cerdo cuesta alrededor de 9.800 frente a los 20.500 pesos de la de vaca.
“Un asado para cuatro personas sale unos 45.000 pesos, incluyendo carne, chorizo y morcilla. Aumentó alrededor de 18 por ciento en lo que va del año. Esta semana volvió a subir y ya nos anticiparon nuevos incrementos para la próxima”, ejemplificaron desde el sector.












