El emblemático edificio de la ex fábrica Alpargatas, conocido como Palacio Molina, se encuentra en una etapa crucial de su recuperación. A pesar de las evidentes cicatrices de tres décadas de abandono, este monumental inmueble del siglo XIX se prepara para una transformación radical en el corazón de Barracas.
Desde vidrios rotos hasta techos deteriorados, el estado del Palacio Molina es una muestra de su historia, pero también de un futuro prometedor. El 1 de octubre dará comienzo la 41° edición de Casa FOA, una exposición de arquitectura y diseño que marcará el inicio de una nueva era para este icónico espacio. La muestra se extenderá hasta el 1 de noviembre, momento en el que se espera que el lugar recobre parte de su esplendor perdido.
Un recorrido por la historia y el presente
Durante una visita exclusiva, se pudo observar el avance de las obras, donde un equipo de arquitectos e interioristas trabaja arduamente para restaurar los 5.700 metros cuadrados del edificio. «Es un desafío enorme. Este lugar tiene muchísima historia”, expresó Catalina Ulloa, responsable del área de arquitectura de Casa FOA, mientras se escuchaban las herramientas de trabajo y música en los celulares de los operarios.
La muestra no solo se centrará en resaltar el deterioro del lugar, sino que también buscará poner en valor su patrimonio. Muchos de los 42 espacios que formarán parte de la exposición mantendrán las marcas del tiempo, como grietas y superficies desgastadas, para no borrar la memoria del edificio.
Proyectos innovadores en un contexto histórico
Entre las intervenciones más destacadas, se encuentra la propuesta de una Sala de Escucha, diseñada por Sabrina De Luca, que busca crear un espacio de encuentro a través de recorridos y murales. Además, los arquitectos Rubén Valdemarin y Pía Magri están trabajando en el techo del Estudio para un creativo, donde planean rescatar las capas de intervenciones previas.
«Los espacios desprendidos se van a sostener sin clavar nada», explican los arquitectos sobre su innovador enfoque. Por su parte, Ignacio Martínez Todeschini y Renata Vedda desarrollan un baño público que busca replicar la esencia del lugar, creando un «oasis de silencio y conexión con uno mismo».
Un nuevo capítulo para Barracas
La historia de Alpargatas aún resuena en la memoria colectiva argentina. «Vamos a hablar de alquimia”, anticipa Juan Blas Fernández, gerente general de Casa FOA, al referirse a la transformación que se avecina. Una vez concluida la exposición, el lugar dará paso a un desarrollo de usos mixtos, con una inversión estimada de 100 millones de dólares, que incluirá lofts residenciales, oficinas y un polo gastronómico.
Así, el Palacio Molina, tras tres décadas de abandono, comienza una nueva etapa en su historia. La cuenta regresiva ha comenzado para llevar a cabo una metamorfosis que lo devolverá a ser un ícono de la transformación urbana en Barracas.
Fuente: La Nación












