La posibilidad de un regreso del peronismo al gobierno nacional se ha vuelto un tema recurrente en Argentina, generando preocupación no solo en los mercados e inversores, sino también entre un sector significativo del electorado. La percepción del intervencionismo estatal y el legado de corrupción asociado al kirchnerismo, que gobernó durante 16 años, alimentan la desconfianza de amplios sectores de la sociedad.
Sin embargo, recientes estudios de opinión pública han desafiado la noción de que el miedo al peronismo sea el único temor que prevalezca en la ciudadanía. Según un análisis de la consultora QSocial, dirigido por Lucas Klobovs, este miedo ha comenzado a competir con el temor a la reelección de Javier Milei. “El miedo al peronismo se emparejó con el miedo a la reelección de Milei”, destacó Klobovs, quien es coordinador de la Maestría en Generación y Análisis de Información Estadística de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
En el mencionado estudio, se evidenció que el 46% de los encuestados considera que un regreso del peronismo sería un retroceso para Argentina, mientras que un 49% opina lo mismo sobre la reelección de Milei. Al abordar la pregunta de otra manera, el 43% cree que sería peor que gane el peronismo, frente a un 45% que considera que sería peor que Milei mantenga el poder.
Entre los votantes independientes, los resultados muestran una paridad notable: el 41% consideró que el peronismo sería la peor opción, mientras que el 40% optó por Milei. Este panorama indica que un 40% de los electores rechaza a ambos candidatos, lo que sugiere que una nueva candidatura que represente a este sector podría alterar significativamente la dinámica electoral actual.
El 50% de la población se mostró dispuesta a votar por un candidato que no les convenza del todo, siempre que este tenga posibilidades de vencer al candidato que menos prefieren, lo que representa un aumento notable en comparación con encuestas anteriores.
Un aspecto relevante del estudio es que se consultó sobre el temor al peronismo y no al kirchnerismo en particular. Según Klobovs, esta distinción podría haber generado un rechazo aún mayor, considerando que entre el 65% y el 70% de los argentinos demanda una modernización del peronismo que trascienda los nombres de los candidatos y abarque un cambio en el mensaje político.
En otro relevamiento realizado por CB Global Data, se comparó la imagen positiva de Javier Milei con la de Axel Kicillof en las 24 jurisdicciones del país, revelando un escenario equilibrado, pero con una ventaja a favor de Milei en la cantidad de distritos. El Presidente cuenta con una imagen positiva superior a la de Kicillof en 13 de las 24 provincias, mientras que Kicillof lidera en 11.
Las provincias donde Milei presenta sus niveles más altos de aprobación son Mendoza, Córdoba y Neuquén, mientras que sus peores cifras se encuentran en Santiago del Estero, Formosa y Tierra del Fuego. Por su parte, Kicillof sobresale en Santiago del Estero, Formosa y la provincia de Buenos Aires, con sus niveles más bajos en Córdoba, Mendoza y Entre Ríos.
Además, en el ranking de imagen positiva de gobernadores, Kicillof ocupa el puesto 22 entre 24 mandatarios provinciales, con una imagen favorable del 43,4% y una negativa del 54,5%. La necesidad de Kicillof de diferenciarse del kirchnerismo es evidente, tal como lo fue para Daniel Scioli en 2015, cuando enfrentó a Mauricio Macri como candidato presidencial del peronismo. Klobovs enfatiza que esta estrategia debe ser sutil para no perder votos del kirchnerismo, pero clara para evitar que la opinión pública asocie a Kicillof con Cristina Kirchner.
La oferta electoral que presente la principal fuerza opositora a Milei en las próximas elecciones podría reactivar el miedo al peronismo o, por el contrario, atenuarlo, lo que sin duda influirá en el panorama electoral futuro.
Fuente: La Nación












