La Policía Federal de Argentina ha culminado un proceso de extradición de gran relevancia al trasladar a Turquía a Serkan Kurtulus, un jefe mafioso señalado por la justicia turca como responsable de 28 homicidios y múltiples secuestros, entre otros delitos de violencia.
El traslado se dio a conocer tras la autorización del Gobierno argentino a fines de julio. Kurtulus había estado detenido en una cárcel de máxima seguridad en Ezeiza desde su arresto en 2020, cuando fue capturado junto a su principal colaborador en Puerto Madero.
El Ministerio de Seguridad de Argentina emitió un comunicado donde se afirma: «Extraditamos a Serkan Kurtulus, un ciudadano turco acusado de integrar y dirigir organizaciones criminales armadas y de participar en homicidios agravados, robos, amenazas con armas, privaciones ilegales de la libertad y otros delitos vinculados al crimen organizado».
El operativo de extradición fue liderado por Migraciones, con el respaldo del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y la Policía Federal Argentina (PFA). En el comunicado, también se enfatizó que «Argentina no es refugio para delincuentes. Ley y Orden».
Según reportes de la PFA, Kurtulus ingresó al país en 2019, junto a su lugarteniente Lider Camgoz, utilizando un pasaporte falso tras haber eludido un pedido de captura internacional. Durante su estancia, se hospedó en varios hoteles en Puerto Madero antes de ser arrestado el 11 de junio de 2020 en la intersección de Juana Manso y Petrona Eyle, cerca del Puente de la Mujer.
Las autoridades turcas han estado tras la pista de Kurtulus por su rol en una organización criminal responsable de contratar sicarios para eliminar a opositores del gobierno de Recep Tayyip Erdoğan, así como a periodistas y empresarios. En una amplia operación, las fuerzas de seguridad de Turquía arrestaron a 54 miembros de esta banda criminal.
Kurtulus fue condenado en Turquía a prisión perpetua por varios delitos graves, incluyendo homicidio con premeditación y robos a mano armada, acumulando un historial delictivo entre 2016 y 2017.
El mafioso había solicitado asilo en Argentina, argumentando que temía por su vida debido a su colaboración con investigaciones sobre el crimen organizado y sus lazos con funcionarios del entorno de Erdoğan. Su solicitud, que llegó hasta la Corte Suprema, fue rechazada. En 2023, el tribunal aceptó la extradición con la condición de que se garantizara su integridad.
Finalmente, el presidente Javier Milei aprobó su extradición en julio, marcando un hito en la lucha contra el crimen organizado y la cooperación internacional en materia de justicia.
Fuente: La Nación












