La decisión de dividir los juicios de Los Sauces y Hotesur ha generado una gran inquietud entre los fiscales encargados del caso, quienes advierten que esta medida podría comprometer la posibilidad de condenar a Cristina Kirchner y su hijo Máximo Kirchner por lavado de dinero. Los fiscales sospechan que esta estrategia podría llevar a una eventual absolución de los acusados.
El fiscal Diego Velasco está preparando un recurso de apelación para presentar la próxima semana en contra de la resolución del Tribunal Oral Federal 5, que determinó juzgar a ambos Kirchner en dos procesos diferentes. Según los fiscales, modificar las reglas del proceso en esta etapa pone en riesgo la integridad de toda la acusación.
El tribunal ha programado el inicio del juicio oral por la causa Los Sauces para el 23 de octubre, mientras que el juicio por Hotesur comenzará el 19 de marzo de 2027. Los jueces argumentaron que dividir los juicios permitirá una gestión más ágil del proceso y la reducción del número de testigos presentes en cada audiencia.
No obstante, el fiscal Velasco se opone firmemente a esta decisión, ya que considera que al dividir los juicios se fragmentan las pruebas y se dificulta la demostración de la asociación ilícita que se alega en ambos casos. Según él, estas maniobras constituyen una sola actividad delictiva y, al separarlas, se pierde la visión integral necesaria para sostener la acusación.
Los casos de Hotesur y Los Sauces están vinculados a acusaciones de asociación ilícita y lavado de dinero, donde se presume que los Kirchner recibieron pagos en sus hoteles de parte de empresarios a cambio de beneficios relacionados con contratos estatales. La fiscalía sostiene que estas transacciones revelan un único circuito de dinero que no puede ser segmentado.
Además, la separación de los juicios podría favorecer a las defensas de los acusados al limitar la utilización de pruebas que son relevantes para ambos casos. Las declaraciones de testigos y las pruebas contables, que conectan los dos expedientes, quedarían restringidas, lo que podría afectar la solidez de la acusación y derivar en un posible efecto dominó en caso de absolución.
Los fiscales subrayan que el delito en cuestión es uno solo y que las maniobras delictivas han sido continuas y están intrínsecamente relacionadas. En este contexto, la fiscalía enfatiza la necesidad de que ambos juicios se inicien simultáneamente el 23 de octubre, tal como se había acordado desde el inicio de la causa.
Fuente: La Nación












