Las recientes pruebas PISA han puesto de manifiesto una situación crítica en el sistema educativo argentino. En la evaluación de 2025, el país retrocedió en las tres áreas analizadas y se posicionó en el octavo lugar entre trece naciones latinoamericanas que participaron.
La brecha de aprendizaje: cuatro años de diferencia
La diferencia en el rendimiento escolar se traduce en una brecha preocupante de cuatro años de aprendizaje entre los estudiantes de menores y mayores recursos. Alejandro Ganimian, profesor de Psicología Aplicada y Economía en la Universidad de Nueva York, explica que esta cifra proviene de la diferencia de puntajes entre el 25% de los alumnos menos favorecidos y el 25% más privilegiados. En Ciencias, por ejemplo, la brecha es de 82 puntos (367 frente a 449); en Matemáticas, de 79 puntos (342 frente a 421); y en Lectura, de 76 puntos (363 frente a 439).
Comparaciones internacionales preocupantes
Ganimian destaca que el desempeño de los estudiantes argentinos más vulnerables es comparable al de los alumnos del 50% más favorecido de países como Kosovo o República Dominicana. En contraste, los estudiantes argentinos de mayores recursos alcanzan niveles similares a los de Ucrania, Vietnam o Islandia. «Casi no se forman estudiantes de élite», señala.
Desigualdad en el acceso a recursos educativos
Un informe de PISA revela que solo el 25% de los estudiantes más vulnerables tienen acceso a una computadora en casa, en comparación con casi el 80% de sus pares más privilegiados. Además, el 81% de los directores de escuelas con bajo nivel socioeconómico afirman que la falta de recursos tecnológicos impacta en la enseñanza, frente al 31% en instituciones favorecidas.
El ausentismo y sus causas
La desigualdad también se refleja en el ausentismo escolar. Un estudio indica que la repitencia es del 28,7% entre los estudiantes de menores recursos, mientras que solo 6% corresponde a los de mayores recursos. Las razones del ausentismo incluyen dificultades para llegar a la escuela, responsabilidades familiares y problemas de salud.
Un problema educativo de larga data
Expertos como Martín Nistal y Ganimian coinciden en que la situación educativa en Argentina no es un fenómeno reciente, sino un problema de larga data. A pesar de que factores como la pandemia y la inteligencia artificial han influido, las deficiencias en el aprendizaje básico han persistido. Ambos especialistas abogan por un enfoque en las habilidades fundamentales y en la necesidad de políticas educativas que atiendan las necesidades de los estudiantes más desfavorecidos.
Conclusiones y recomendaciones
La evidencia sugiere que para mejorar los resultados, es urgente centrar las políticas educativas en los estudiantes de menores ingresos y en el dominio de competencias básicas, asegurando que todos los alumnos tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.
Fuente: La Nación












