“La amo muchísimo, pero no puedo mantenerla”: la historia de Zoe que conmovió a todos

Un jubilado dejó a Zoe, una perra de 11 años, en la puerta del refugio El Campito, en Monte Grande, junto con una bolsa de alimento y una carta escrita a mano. En el mensaje explicó los motivos que lo llevaron a tomar una decisión que, según sus propias palabras, tomó pese al profundo cariño que siente por el animal.
El hombre contó que cobra la jubilación mínima y que debió mudarse a un monoambiente en el que no permiten mascotas. A esa situación se sumó la dificultad para afrontar los gastos de alimentación y atención de Zoe.
Según relató en la carta, la perra vive con él desde que tenía apenas 45 días de vida. “La amo muchísimo, pero no puedo tenerla más”, escribió, al explicar que no encontraba otra alternativa.
El refugio busca reunirlos
Desde El Campito decidieron no juzgar al hombre y comenzaron a buscarlo con el objetivo de conocer su situación y, si las condiciones lo permiten, ayudarlo para que pueda volver a estar cerca de Zoe.
La historia se difundió rápidamente y generó numerosas muestras de solidaridad. Personas de distintos lugares se ofrecieron a colaborar con alimento, atención veterinaria y distintas alternativas para encontrar una solución.
Mientras tanto, Zoe permanece contenida y bajo cuidado del refugio.
La historia puso nuevamente en evidencia una problemática que atraviesan muchas personas mayores que, por dificultades económicas o habitacionales, se ven obligadas a separarse de animales que forman parte de sus vidas desde hace años.












