Un estudio reciente de Mercado Fitness revela que la motivación principal de los argentinos para ir al gimnasio ha cambiado drásticamente. La salud ha pasado a ocupar el primer lugar, superando a la estética y al deseo de perder peso. Según el informe, el 65,67% de los encuestados afirmó que su principal motivación es «mejorar la salud general», mientras que solo el 13,67% mencionó la apariencia física.
Carolina Álvarez, una terapeuta de 52 años, comparte su experiencia: «Antes buscaba quemar grasas y hoy busco sentirme fuerte y cuidar mi salud». Esta tendencia se ha visto impulsada, en parte, por la pandemia, que hizo que muchas personas reconsideraran sus prioridades de salud y bienestar.
Guillermo Vélez, director de Mercado Fitness, destaca que el ejercicio se ha convertido en una herramienta esencial para la funcionalidad y la prevención de enfermedades, especialmente en personas mayores de 50 años. «La salud pasó a ser una motivación central para hacer ejercicio de manera regular», afirma Vélez, quien también señala un aumento en la demanda de entrenamiento de fuerza.
La red Aires Up, dirigida por Willy Rodríguez, ha notado este cambio en su clientela. «Hoy, la gente viene por salud en su gran mayoría», asegura. Las actividades que más se practican incluyen la musculación y el entrenamiento funcional, que concentran el 49,18% y el 19,38% de las preferencias, respectivamente.
El informe también señala un crecimiento notable en la participación de personas mayores en los gimnasios. Las franjas etarias de 45 a 64 años han aumentado su representación, con un 63,11% de los nuevos socios. Fernando Fenelli, dueño de RedFit, distingue entre dos grupos: los jóvenes, que buscan mejorar su apariencia, y los mayores, que priorizan la calidad de vida.
A pesar de la influencia de las redes sociales y las aplicaciones de entrenamiento, el asesoramiento personal sigue siendo fundamental. Un 64,60% de los encuestados entrena con un entrenador de sala, lo que resalta la importancia de la supervisión profesional en el gimnasio.
El estudio también aborda el consumo de productos complementarios en los gimnasios, donde las bebidas deportivas y el entrenamiento personal son los más solicitados. Esto indica que los usuarios buscan optimizar su rendimiento y recuperación después del ejercicio.
En conclusión, la evolución de las motivaciones para ir al gimnasio ilustra un cambio significativo en la cultura del ejercicio en Argentina, donde la salud, la autonomía y la calidad de vida han tomado protagonismo sobre la simple estética.
Fuente: La Nación












