Una tendencia innovadora está revolucionando el diseño de jardines y espacios verdes, centrando la atención en las hojas monumentales. Este enfoque prioriza las texturas y los diferentes tonos de verde, creando paisajes que no dependen exclusivamente de la floración.
Los diseñadores paisajistas están adoptando esta nueva dirección, donde las hojas se convierten en protagonistas. La diversidad de formas y colores de las hojas permite crear entornos visualmente atractivos durante todo el año, independientemente de la temporada de floración.
Además, esta tendencia promueve una mayor conexión con la naturaleza, ya que las hojas ofrecen una gama de sensaciones que van más allá de lo visual. La interacción con los distintos tipos de vegetación puede enriquecer la experiencia del usuario en estos espacios.
Con la creciente preocupación por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, la utilización de plantas de hojas grandes y variadas se presenta como una opción viable que también contribuye a la biodiversidad local.
Fuente: La Nación












