Más de 150 buques afectados por un paro portuario que frena el comercio de granos y combustibles

Un paro que llevan adelante prácticos, pilotos y baqueanos mantiene paralizada la actividad en los puertos de todo el país y ya afecta a más de 150 buques, que permanecen sin poder ingresar o salir de las terminales. La medida también impacta en el comercio de granos y combustibles y complica la logística del comercio exterior argentino.
La protesta comenzó el 1 de agosto, tras la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, impulsado por el Gobierno nacional para desregular el servicio de practicaje. El conflicto se extiende desde Ushuaia hasta la Hidrovía Paraná-Paraguay.
El impacto es especialmente fuerte en el Río de la Plata y el río Paraná, corredor por el que circula cerca del 80% de las exportaciones e importaciones del país. Allí permanecen detenidas numerosas embarcaciones en las terminales del Gran Rosario, San Lorenzo y Timbúes.
El decreto, promovido por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, busca reducir costos operativos, eliminar restricciones para ingresar a la actividad y permitir la contratación directa de servicios de practicaje.
Desde la Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante rechazaron la medida, la calificaron como «abusiva e inconstitucional» y adelantaron que presentarán una acción de amparo ante la Justicia Federal, además de una denuncia penal contra los funcionarios que firmaron el decreto, al considerar que la reforma pone en riesgo la seguridad de la navegación.












