En el último episodio de PH, Podemos Hablar, la reconocida conductora Carolina «Pampita» Ardohain compartió aspectos desconocidos de su vida personal, destacando los desafíos económicos que enfrentó al esperar a su primera hija, Blanca, junto a Benjamín Vicuña.
Al rememorar esa etapa, Pampita expuso una realidad de desprotección financiera tras su separación de Martín Barrantes. «Cuando me separé, me fui a vivir a Chile y me quedé embarazada, no tenía un centavo», confesó ante los demás invitados del programa.
La modelo detalló que el divorcio la llevó a una situación de quiebra, al punto de tener que recurrir a su contador para cubrir obligaciones impositivas. «Mi contador me prestaba plata para pagar los impuestos. Tenía cero pesos en mi cuenta», narró, enfatizando la angustia de afrontar su primer embarazo sin los recursos necesarios.
Uno de los momentos más difíciles que recordó fue la imposibilidad de adquirir productos básicos para su bebé. «Le pedí a Benjamín: ‘Necesito comprar corpiños’. Y después su familia me regalaba el cochecito, la cuna y ropita de bebé de primos. Mi primera hija tuvo todo heredado», explicó Pampita, quien expresó su frustración por no poder elegir y comprar lo que deseaba para su hija.
La conductora también reflexionó sobre su juventud, cuando al llegar a Buenos Aires sobrevivía con monedas para su pasaje en tren hacia el trabajo. Durante ese tiempo, su alimentación se limitaba a sopas instantáneas y galletas de agua, una rutina que mantuvo hasta recibir su primer salario. Pampita utilizó estas experiencias como una lección de vida, dejando un mensaje inspirador para la audiencia.
Fuente: La Nación












