InicioPolíticaRevelan nuevas fiestas clandestinas en el avión presidencial: un escándalo que persiste

Revelan nuevas fiestas clandestinas en el avión presidencial: un escándalo que persiste

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Aún resuena la indignación ciudadana por las fiestas clandestinas que se llevaron a cabo durante el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) por la pandemia de Covid-19. La celebración de cumpleaños en la residencia presidencial de Olivos en julio de 2020, que involucró al expresidente Alberto Fernández y a su pareja de entonces, Fabiola Yañez, dejó una estela de denuncias y una causa judicial que se cerró sin juicio oral en mayo de 2022.

El exmandatario y la entonces primera dama llegaron a un acuerdo económico tras la controversia, pagando 1,6 millones de pesos y 1,4 millones respectivamente. Sin embargo, esta resolución no logró satisfacer las demandas de la ciudadanía, que exigía justicia.

Fiesta en el antiguo avión presidencial T-01

Seis años después, nuevos testimonios han emergido sobre otro festejo clandestino en un contexto similar. Imágenes difundidas por la señal LN+ revelaron a Fabiola Yañez soplando velas en la penumbra de un avión, que resultó ser el antiguo avión presidencial T-01. Este habría sido utilizado entre las 17 y las 21 del mismo 14 de julio de 2020, marcando el inicio de una serie de celebraciones en la residencia presidencial.

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La preparación del evento habría comenzado tres días antes en el aeropuerto de El Palomar, utilizando personal de aviación y financiado con recursos de la Secretaría General de la Presidencia. El catering incluía sushi, salmón, torta y bebidas alcohólicas. Aunque Alberto Fernández no participó directamente, se alega que autorizó el uso del avión y la organización del evento, eludiendo las restricciones sanitarias que afectaban a la población.

Denuncia judicial y posibles implicaciones

El abogado Ignacio Barrios ha presentado una denuncia judicial que apunta a funcionarios y particulares involucrados en la organización de estos eventos privados pagados por la Administración Pública Nacional. La denuncia busca que se confirme la existencia de los episodios mediante documentación estatal y pericias independientes.

Según la denuncia, el objetivo es reconstruir la cadena de órdenes y el uso de recursos públicos, lo que podría llevar a la comprobación de malversación de fondos, administración fraudulenta y violaciones al ASPO. La situación se agrava al revelarse que, entre las restricciones impuestas a la ciudadanía, los allegados a la cúpula del poder disfrutaban de celebraciones privadas.

Un vínculo que se revela con el tiempo

Además, se ha informado que los amigos de Yañez fueron convocados nuevamente a bordo del T-01 el 10 de agosto de 2020, lo que sugiere un vínculo recurrente con la aeronave. Si se documentan la cantidad de viajes realizados, podría aclararse aún más la situación.

A medida que este nuevo escándalo sale a la luz, se evidencia que la trama de complicidades y silencios comienza a desmoronarse. Se presume que se han destruido pruebas y documentos relacionados con los eventos en El Palomar, lo que podría dar lugar a la revelación de más situaciones que involucren a responsables que aún no han rendido cuentas ante la Justicia. La ley debe ser equitativa para todos, garantizando que no haya más impunidad ni acuerdos de conveniencia.

Fuente: La Nación

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