El legendario Ronnie Wood, acompañado por su AMMO Band, ofreció un recital que dejó huella en el Movistar Arena, donde los fanáticos disfrutaron de una experiencia musical única. Con más de 60 años de carrera, Wood, a sus 79 años, demostró que el tiempo no ha disminuido su talento ni su pasión por la música.
Desde el inicio del espectáculo, el artista británico mostró su entusiasmo, afirmando: «Estuve esperando esto con ganas». Esta visita marcó un regreso especial, tras más de una década de ausencia, y la primera vez que se presenta en solitario en el país. La noche comenzó con el icónico «It’s Only Rock ‘n’ Roll (but I Like It)», que encendió el ambiente durante las dos horas de show.
Wood realizó un recorrido por su extensa carrera, interpretando clásicos de The Rolling Stones y Faces, así como también temas de su repertorio solista. Cada canción era recibida con fervor por un público que se mantuvo entusiasta a lo largo de toda la actuación. Entre los momentos destacados, la interpretación de “Flying”, donde cedió protagonismo a la vocalista Chanel Haynes, fue un claro ejemplo de la camaradería en el escenario.
La velada también incluyó guiños a su historia con “Hey Negrita”, un tema que recuerda su incorporación a The Rolling Stones hace 50 años. Wood, conectando con el público, declaró: «Como saben, son el mejor público del mundo», generando una respuesta estruendosa.
Imelda May, invitada especial, se unió a Wood para interpretar “Remember (Walking in the Sand)” y “You’re So Fine”, aportando su potente voz a la velada. A lo largo del espectáculo, la música fue la verdadera protagonista, con un enfoque en la interpretación y la conexión emocional con los asistentes.
El repertorio incluyó también versiones de “Baby What You Want Me to Do” y “Chain of Fools”, entre otros, culminando en una poderosa interpretación de “Can’t You Hear Me Knocking”. La noche cerró con un emotivo medley en el que Wood, solo con su guitarra, ofreció un homenaje a sus raíces musicales.
La apertura del evento estuvo a cargo de Ratones Paranoicos, quienes calentaron el ambiente con una selección de sus mejores temas, preparando a la audiencia para el espectáculo principal. Con una actuación vibrante, la banda local dejó claro que el rock argentino sigue vivo y fuerte.
Fuente: La Nación












