La Justicia ha ordenado la detención del exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, quien deberá cumplir una condena de 8 años por corrupción. La detención se llevó a cabo en la madrugada del sábado, y Urribarri ya se encuentra en la alcaidía judicial de Paraná.
El exfuncionario había solicitado cumplir su pena en prisión domiciliaria, argumentando que padece estrés postraumático y síntomas de despersonalización. Urribarri presentó un informe médico que indicaba que estaba bajo tratamiento psiquiátrico, pero la Justicia decidió rechazar su petición y dispuso su traslado al penal de Gualeguaychú.
Con 68 años, Urribarri no alcanza la edad mínima de 70 años requerida por el código para solicitar el arresto domiciliario. A pesar de esto, su abogado, Leopoldo Cappa, mencionó que el día que la Corte Suprema confirmó su condena, Urribarri sufrió un episodio depresivo grave, lo que llevó a un ajuste en su medicación, aunque esto no había sido mencionado en presentaciones anteriores.
La Corte Suprema había dejado firme la condena a ocho años por delitos relacionados con la función pública, incluyendo negociación incompatible y peculado en cinco casos. Este fallo también conlleva la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa del exgobernador. Además, otros acusados en el mismo expediente también vieron rechazados sus planteos.
Urribarri, quien ya había estado en prisión anteriormente, había sido liberado en enero de 2025 tras un fallo de la Corte provincial, pero tras la confirmación de su condena, se solicitó su detención inmediata. La investigación, liderada por la fiscal provincial anticorrupción Cecilia Goyeneche, revela que el exgobernador direccionó contrataciones de publicidad estatal para beneficios personales.
Fuente: La Nación












