InicioSociedadTomoyuki Sakakida: La Arquitectura Japonesa a Través del Tiempo y la Sombra

Tomoyuki Sakakida: La Arquitectura Japonesa a Través del Tiempo y la Sombra

- Publicidad -

El arquitecto Tomoyuki Sakakida ha transformado la sombra en un método de trabajo y el tiempo en la materia prima de su oficio. A partir de la obra de Junichiro Tanizaki, El elogio de la sombra, Sakakida ha encontrado en la penumbra japonesa un elemento que trasciende la estructura arquitectónica.

Nacido en Ōtsu, en la prefectura de Shiga, su infancia estuvo marcada por la cercanía con templos y santuarios centenarios. Esta relación con el pasado cultural de su entorno fue fundamental en su desarrollo profesional. “Recuerdo hacer esos paseos desde muy pequeño”, afirma. Esa experiencia sensorial fue, para él, una escuela que lo preparó para la arquitectura.

Después de estudiar en la universidad, comenzó a formarse junto al arquitecto Waro Kishi, cuya obra, aunque anclada en el modernismo, conservaba una profunda sensibilidad japonesa. “Sus composiciones espaciales me parecían profundamente bellas durante mis años de estudiante”, recuerda Sakakida. Este aprendizaje fue clave en la definición de su carrera.

La colaboración con el artista contemporáneo Hiroshi Sugimoto marcó un giro en su trayectoria. Juntos fundaron el New Material Research Laboratory, donde decidieron revitalizar los oficios y materiales tradicionales de Japón, a menudo olvidados en un contexto de modernización y globalización. “Mi comprensión de los materiales y técnicas propias de Japón creció con el tiempo”, explica.

- Publicidad -

Para Sakakida, la arquitectura japonesa contemporánea se manifiesta a través de elementos como los aleros profundos que conectan el espacio interior con la naturaleza. “La elegancia japonesa reside en el espíritu y en la sensibilidad que encarna”, dice, haciendo hincapié en la importancia del vacío y la convivencia con la naturaleza.

Su enfoque destaca la relación entre la luz y la sombra, considerándolas expresiones esenciales de la arquitectura japonesa. “La luz que cambia dentro de un espacio desde el amanecer hasta el atardecer”, sostiene. Esta atención al tiempo se traduce en un cuidado meticuloso por los materiales, cada uno de los cuales cuenta una historia única.

Sakakida comparte cinco principios que guían su trabajo: atender el espacio vacío, percibir la luz y la sombra, utilizar materiales naturales, cuidar la conexión entre interior y exterior, y apreciar el jardín. “Cada uno de esos gestos vale poco de manera aislada”, aclara.

Uno de sus proyectos más visibles es la restauración del Imperial Hotel Kyoto, un edificio patrimonial de 1936. En este proyecto, se aplicaron técnicas artesanales para conservar elementos originales, buscando la esencia de la estética japonesa a través de gestos que han caracterizado su carrera.

Entre la modernidad y la tradición, Sakakida ha desarrollado un lenguaje arquitectónico único que propone una relectura silenciosa de lo antiguo, convencido de que lo viejo, bien mirado, es siempre lo más nuevo que hay.

Fuente: La Nación

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí