El Cementerio de Olivos celebra su 120° aniversario, un hito que coincide con el anuncio de un plan integral destinado a su renovación y preservación. Este emblemático lugar, que alberga sepulturas y monumentos de figuras destacadas de la política, la ciencia y la cultura argentina, presenta signos de deterioro que requieren atención urgente.
El plan de restauración, que será presentado oficialmente en los próximos meses, se enfocará en las áreas más afectadas del cementerio. La intendenta Soledad Martínez destacó que «la primera etapa estará centrada en restaurar el sector histórico, mejorar su infraestructura y preservar su identidad y patrimonio».
Desde la Asociación Fundadores y Pioneros del Partido de Vicente López, Javier Varani expresó su preocupación por el estado actual del cementerio, enfatizando que «el deterioro en las sepulturas y bóvedas no es un problema reciente y necesita ser abordado con urgencia».
El estado del cementerio varía significativamente entre los diferentes sectores. Algunos nichos presentan problemas como humedad y gavetas rotas, mientras que las áreas comunes están mejor mantenidas. A pesar de los esfuerzos anteriores por mejorar la infraestructura, como la impermeabilización de galerías y la renovación de la iluminación, las condiciones de conservación requieren nuevas intervenciones.
La gestión del mantenimiento de las tumbas es diversa; las bóvedas son arrendadas por períodos que varían entre 80 y 100 años y su conservación depende de los titulares. En contraste, los nichos se arriendan por cuatro años, lo que puede resultar en diferencias significativas en su estado de conservación. Además, el cementerio enfrenta el problema del robo de placas y elementos metálicos, lo que ha llevado a la instalación de un sistema de cámaras de seguridad para prevenir vandalismos.
La historia del Cementerio de Olivos se remonta a 1907, cuando se formó una comisión de vecinos para su creación. Entre sus sepulturas destacan expresidentes y figuras relevantes de la cultura, la ciencia y el ámbito militar, lo que le confiere un valor histórico significativo.
Con el 120° aniversario, la municipalidad busca revitalizar este espacio, trabajando en colaboración con la comunidad y especialistas para definir prioridades y garantizar que las obras sean completamente financiadas por la administración local. Varani concluyó: «Valoramos mucho el compromiso que se han tomado con nosotros, creemos que es muy oportuna la decisión de poner manos a la obra».
Fuente: La Nación












