La organización vecinal DNI City Bell ha presentado acusaciones graves contra la gestión del intendente Julio Alak, alegando que la Junta Comunal, creada con el objetivo de fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre obras y prioridades, ha estado inactiva durante un año.
En una carta abierta, la entidad recordó que la Junta fue inaugurada el 27 de mayo de 2025 en el Club Banco Provincia y que, tras una segunda reunión de trabajo el 24 de julio del mismo año, no se llevaron a cabo más convocatorias ni se proporcionó información sobre su continuidad.
Este hecho contrasta con las afirmaciones realizadas por Alak durante la presentación de la Junta, en la que aseguró que los vecinos y las instituciones colaborarían con el municipio para definir las acciones prioritarias para la comunidad. En esa ocasión, se anunció un paquete de obras que incluía trabajos en 120 calles, la reparación de 7.500 luminarias y la mejora de otras 85 calles.
Un año después de la segunda reunión, los vecinos sostienen que el canal de participación ha desaparecido de la agenda municipal. La organización denunció que en las mesas de trabajo se abordaron temas como salud, seguridad, educación y urbanismo, pero desde entonces no han recibido nuevas convocatorias ni comunicaciones sobre las propuestas que presentaron.
La carta también critica la forma en que la administración de Alak ha manejado decisiones urbanísticas significativas, como el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial y las intervenciones en espacios públicos, señalando que la comunidad solo tuvo 15 días para proponer modificaciones al Código. Asimismo, los pedidos de postergación, respaldados por entidades académicas y sociales, no fueron considerados.
A pesar de que la denuncia vecinal no prueba que todos los compromisos de obra hayan sido incumplidos o que haya habido violaciones legales, sí pone de manifiesto una inconsistencia política. Aunque se convocó a la comunidad y se realizaron anuncios, la falta de continuidad en el espacio de participación genera dudas sobre el compromiso del municipio.
La respuesta del intendente debería ir más allá de una simple reunión ceremonial. Es esencial que el municipio informe sobre las propuestas recibidas, cuáles fueron aceptadas, las obras que se han llevado a cabo, las que están pendientes y la razón de la falta de un calendario público de encuentros. Además, se debería hacer pública la documentación que respalda el proceso, como actas y plazos, para evitar que la participación ciudadana se convierta en una mera escenografía.
Los vecinos de City Bell no piden más que claridad sobre lo que sucedió con el mecanismo que Alak prometió establecer. Cuando un intendente crea un espacio de participación y luego lo congela sin explicaciones, la situación trasciende lo administrativo y refleja el estilo de gobernanza que se aplica en la comunidad.
Fuente: NA












