El Club Atlético Boca Juniors se enfrenta a un partido decisivo este martes a las 21:30, cuando reciba a San Pablo en el inicio de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Este encuentro se torna fundamental para el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena, que busca romper una sequía de títulos que se extiende por más de tres años.
Con un historial reciente en el que los equipos brasileños se han convertido en un obstáculo recurrente, Boca debe demostrar su capacidad competitiva. Tras un invicto de 11 partidos, el equipo ha logrado mantenerse en todas las competiciones, aunque presenta una tendencia a los empates que lo ha mantenido en una posición incierta.
En el torneo Clausura, Boca ocupa actualmente el séptimo lugar, mientras que en la Copa Argentina logró avanzar tras un tenso partido contra Vélez, decidido por penales. En la Sudamericana, el equipo ha avanzado con confianza, superando al modesto Recoleta de Paraguay con un contundente marcador global de 7-1.
Este mes será crítico para Boca, que tendrá que afrontar no solo el partido contra San Pablo, sino también un duelo contra Racing por la Copa Argentina y dos encuentros más en el torneo local. La presión es palpable y cada encuentro será determinante para el futuro del club en estas competiciones.
San Pablo, por su parte, llega con un rendimiento irregular en el Brasileirao, ubicado décimo en la tabla y con problemas de rendimiento en el torneo local. Sin embargo, ha mostrado fortaleza en la Sudamericana, logrando victorias importantes. El regreso de Jonathan Calleri, un antiguo jugador de Boca, añade un elemento extra a este enfrentamiento.
Históricamente, Boca ha tenido éxitos notables contra equipos brasileños, pero en los últimos años ha enfrentado numerosas eliminaciones. Desde 2020, ha perdido cinco de siete series de eliminación directa ante clubes de Brasil, lo que subraya la necesidad de revertir esta tendencia.
Para este enfrentamiento, Arruabarrena recupera a Leandro Paredes, crucial en el mediocampo, mientras que Milton Delgado es duda debido a una lesión. Las decisiones tácticas sobre la defensa se definirán en las horas previas al partido, ya que el equipo busca alinearse de la mejor manera para enfrentar a un rival de gran calibre.
La Bombonera será el escenario donde Boca intentará hacerse fuerte, sabiendo que el resultado será clave no solo para su clasificación en la Sudamericana, sino también para recuperar la confianza y la mística de un club que aspira a volver a pelear por títulos.
Fuente: La Nación












