Crisis textil: sin consumo no hay industria

El sector textil de Pergamino atraviesa un momento complejo. Empresarios locales advierten sobre una fuerte caída en las ventas, menor circulación de consumo interno, aumento de costos y una creciente presión de productos importados que impactan directamente en la producción nacional.
Según señalaron referentes del rubro, el retroceso del poder adquisitivo se traduce en un freno marcado en la demanda. “Sin consumo no hay industria”, sintetizaron desde una de las firmas consultadas, al describir un escenario en el que las ventas no logran recuperar los niveles de años anteriores.
A este panorama se suma la apertura de importaciones, que genera mayor competencia con precios difíciles de igualar para las empresas locales. Desde el sector explican que la estructura de costos —carga impositiva, energía, logística y salarios— coloca a la industria nacional en una situación desventajosa frente a productos provenientes del exterior.
En este contexto, algunas empresas comenzaron procesos de reestructuración interna para sostener la actividad. Si bien evitan hablar de despidos masivos, reconocen ajustes en turnos, reducción de horas extras y revisión de planteles como parte de estrategias para mantener la producción activa y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
El impacto no es menor en una ciudad como Pergamino, donde el entramado industrial cumple un rol central en la generación de empleo y dinamización de la economía local. Empresarios del sector remarcan la necesidad de medidas que incentiven el consumo interno y brinden previsibilidad para sostener la producción.
Mientras tanto, la industria textil local enfrenta el desafío de adaptarse a un escenario económico incierto, en el que la caída de la demanda y la competencia externa condicionan el presente y proyectan interrogantes sobre el futuro inmediato del sector.












