EE.UU. confiscó un petrolero ruso vinculado a Venezuela tras dos semanas de persecución

Estados Unidos confirmó la incautación del petrolero Marinera —ex Bella-1— en el Atlántico Norte, luego de 14 días de seguimiento por parte de fuerzas norteamericanas. El buque navegaba con bandera rusa y estaba vinculado al transporte de crudo venezolano alcanzado por sanciones.
La operación se inscribe en el “bloqueo total” a petroleros sancionados ordenado por el presidente Donald Trump el pasado 16 de diciembre, con el objetivo de impedir maniobras destinadas a eludir las restricciones sobre el comercio de petróleo venezolano.
Durante la persecución, el Marinera habría realizado maniobras propias de la denominada “flota fantasma”, como el apagado del sistema de identificación automática (AIS) y técnicas de spoofing, utilizadas para ocultar la verdadera ubicación y trayectoria del buque.
Según trascendió, Rusia llegó a enviar un submarino para escoltar al petrolero, en un intento de evitar la incautación, lo que elevó de manera significativa el nivel de tensión geopolítica entre Washington y Moscú.
En paralelo, otro buque vinculado a Venezuela fue interceptado en la región, lo que refuerza la ofensiva estadounidense contra la red marítima utilizada para transportar crudo en violación de las sanciones vigentes.
El episodio marca un nuevo capítulo de confrontación internacional, con el Atlántico Norte como escenario y el petróleo venezolano nuevamente en el centro del conflicto entre las principales potencias.












