La reciente muerte de Samuel «Chiche» Gelblung a los 82 años ha conmocionado al mundo del periodismo, generando múltiples reacciones entre sus colegas. Uno de los más afectados fue Baby Etchecopar, conductor de Radio Rivadavia, quien recordó a su amigo y ex colega con emotivas palabras.
Gelblung falleció esta mañana en el Sanatorio Los Arcos, tras complicaciones de salud vinculadas a su cuadro respiratorio. En una conversación con Débora Plager para La Nación +, Etchecopar compartió anécdotas sobre la personalidad de Gelblung fuera del ámbito laboral: «Nosotros podemos hablar del Chiche amigo. El Chiche de comer juntos, el Chiche de las jodas en la radio permanente».
El conductor remarcó que la imagen pública de Gelblung no reflejaba su verdadera esencia: «No era lo que decían, que era difícil… Era un tierno, Chiche. Un hombre muy carente de afecto de la infancia, y había que saberlo agarrar, pero fue maravilloso».
Etchecopar también destacó la huella que dejó Gelblung en el periodismo, desafiando las críticas de sus detractores: «Cuando los detractores decían ‘Chiche no es periodista’… Al contrario, él tocaba todos los instrumentos; él le podía hacer una nota profunda, una nota liviana, mirar la celulitis, hacerle la autopsia al marciano, pero también le podía hacer a un presidente o alcalde de Colombia».
El amor y la pasión que Gelblung sentía por su profesión fueron enfatizados por Etchecopar: «Chiche quería vivir, era un animal de trabajo. Murió como él quiso, murió trabajando un día antes, como Mirtha y como un montón de gente de raza, que se va perdiendo».
Finalmente, lo definió como un hombre astuto en el negocio del periodismo: «Era muy vivo para vender la nota, muy vivo para venderte la tapa, era un genio para copetear».
Fuente: NA












