
El proyecto buscaba ofrecer competencia con costos mínimos frente a los elevados gastos del Prefederal, pero fue modificado por la Federación.
Las Asociaciones de Básquetbol de Pergamino, Chivilcoy y Junín emitieron un duro comunicado conjunto en el que explican las razones que llevaron a frustrar el Torneo Regional de Clubes, una competencia que había sido pensada como una alternativa sustentable frente a los elevados costos que hoy afrontan las instituciones en el Prefederal organizado por la Federación Bonaerense de Básquet.
Según detallan las asociaciones, la idea del Torneo Regional comenzó a gestarse hace aproximadamente un año, con un objetivo claro: proyectar el básquet de la región, ampliar la oferta competitiva y permitir que más clubes puedan participar sin verse asfixiados económicamente. En un contexto de crisis económica generalizada, los dirigentes remarcan que sostener un equipo durante toda una temporada del Prefederal implica gastos “cada vez más difíciles de afrontar”, con aranceles, viajes extensos, exigencias administrativas y costos operativos que resultan, para muchos clubes, exorbitantes.
El torneo regional surgía, justamente, como respuesta a esa realidad. Se trataba de una competencia simple, sin clasificaciones a otras instancias, con traslados limitados al triángulo Pergamino–Chivilcoy–Junín (no más de 100 kilómetros) y con requisitos mínimos, siempre respetando la normativa vigente. El objetivo era claro: poner la pelota en el centro de la escena, garantizar partidos, rodaje y continuidad deportiva, sin que el aspecto económico se convierta en un obstáculo.
De acuerdo al comunicado, la propuesta fue presentada de buena fe a la Federación Bonaerense de Básquet, que inicialmente dio su aval, siempre y cuando no se superpusiera con las fechas del Prefederal. Sin embargo, con el paso de los días y sin una respuesta formal a la nota firmada por los presidentes de las tres asociaciones, la Federación publicó un anuncio en el que el torneo pasaba a quedar bajo su órbita, incorporando nuevos aranceles y una serie de exigencias que desnaturalizaron por completo el espíritu original de la competencia.
“Lo que iba a ser un torneo accesible y regional terminó transformándose en otra competencia costosa”, interpretan las asociaciones, que consideran que la intervención de la Federación implicó, en los hechos, apropiarse del proyecto y replicar la misma lógica económica que hoy pone en jaque a muchos clubes en el Prefederal.
El comunicado también hace foco en una crítica de fondo: la distancia entre las decisiones dirigenciales y las necesidades reales de los clubes y los jugadores. “Una vez más, el básquet queda relegado frente a las prioridades administrativas”, señalan, remarcando que quienes terminan pagando las consecuencias son las instituciones, los deportistas y las comunidades que sostienen la actividad.
Finalmente, las asociaciones pidieron disculpas a los clubes, jugadores y simpatizantes que habían depositado expectativas en el Torneo Regional, aunque destacaron como aspecto positivo el fortalecimiento del vínculo entre Pergamino, Junín y Chivilcoy, basado —según expresaron— en valores como la honestidad y la palabra.
La situación vuelve a poner sobre la mesa un debate profundo en el básquet bonaerense: ¿es posible pensar competencias que prioricen el desarrollo deportivo sin ahogar económicamente a los clubes? Para las asociaciones involucradas, la respuesta estaba en el Torneo Regional. Su frustración, sostienen, es una oportunidad perdida para el crecimiento del básquet en la región.












