Crece la preocupación por la inseguridad: una comerciante sufrió dos robos en menos de dos meses

La inseguridad vuelve a estar en el centro del debate en Pergamino, luego de que Daniela Galván, propietaria de un local comercial ubicado en pleno microcentro de la ciudad, sufriera dos robos en menos de dos meses. Los hechos, que ocurrieron en horarios nocturnos, generaron una ola de preocupación entre los comerciantes de la zona, que denuncian una falta alarmante de patrullaje y control policial.
“Estamos cansados de vivir con miedo. Esta situación ya no se aguanta más. No podemos seguir trabajando así”, expresó otro comerciante visiblemente afectado, quien prefirió mantener el anonimato por temor a represalias. Los robos, según explicaron, no solo generan pérdidas económicas, sino también un profundo desgaste emocional y psicológico en quienes deben abrir las puertas de sus negocios todos los días.
Daniela Galván relató que el primer hecho ocurrió a mediados de mayo, cuando delincuentes forzaron la persiana del local y se llevaron mercadería y dinero en efectivo. El segundo episodio fue aún más violento: rompieron el vidrio de la vidriera, ingresaron y huyeron con productos de valor, pese a que la zona cuenta con cámaras de vigilancia.
“Esto ya no es un hecho aislado. A muchos colegas les pasó lo mismo. Hay una sensación generalizada de que la zona está desprotegida, especialmente durante la noche y la madrugada”, advirtió Galván. Además, señaló que tras el primer robo, radicó la denuncia correspondiente, pero nunca recibió respuesta ni seguimiento alguno por parte de las autoridades.
En respuesta a esta situación, un grupo de comerciantes comenzó a organizarse para elevar un petitorio conjunto a la Municipalidad y a la Jefatura Departamental. El documento, que ya cuenta con más de 40 firmas, exige mayor presencia policial, más patrullajes nocturnos, y el monitoreo efectivo de las cámaras de seguridad existentes.
“Queremos que alguien nos escuche. Nadie quiere cerrar su negocio, pero tampoco podemos seguir así. La calle queda completamente desierta a la noche, y los robos se repiten”, manifestaron desde el grupo, que también evalúa realizar una movilización pacífica frente al Palacio Municipal.
Por su parte, vecinos del centro manifestaron su apoyo a los comerciantes y reclamaron acciones concretas para garantizar la seguridad, no solo de los locales, sino también de los transeúntes. “Hay chicos que salen de trabajar tarde, mujeres que caminan solas. No es solo por los robos, es la sensación constante de que te puede pasar algo”, dijo una vecina que vive sobre calle San Nicolás.
Mientras tanto, la preocupación crece y la incertidumbre también. La inseguridad dejó de ser una percepción para transformarse en una amenaza cotidiana que pone en jaque al comercio local y al tejido social del centro pergaminense.












